Bolas en la ropa y cómo evitarlas

Todos en alguna ocasión hemos sufrido en nuestras propias carnes el efecto desagradable del pilling –término que proviene del inglés pills, que significa píldora o bolita- y no son más que esas bolitas que aparecen en la superficie de alguna prenda, normalmente en las de punto.

El pilling está compuesto por miles de fibras que aparecen por frotación. Es decir cuando frotas, por ejemplo, la manga de un jersey con el cuerpo. Esta frotación se convierte en bolitas y son persistentes en tejidos compuestos, al menos, de dos materias que tienen diferentes resistencias físicas.

Pongamos un ejemplo: Un jersey compuesto de lana y poliéster. Las bolitas aparecen porque la resistencia a la tracción y al roce de la lana es inferior a la del poliéster… y a fuerza de frotar salen las odiadas bolitas. Estas bolitas están compuestas de pequeños tramos de fibras de lana partidas que quedan unidas a la prenda a través de las fibras de poliéster que al ser de alta resistencia no se parten y mantienen adherido el conjunto a la superficie del jersey haciendo que quede inservible porque a la vista resulta estropeada y fea.

El pilling suele ocurrir en prendas de punto porque los hilos que  se utilizan tienen menos torsión, es decir, tienen menos vueltas en el proceso de fabricación y quedan menos apretadas por lo que facilita que las fibrillas que componen  se salgan del mismo

Nuestra recomendación para evitar estas bolitas en la ropa es comprar prendas que no tengan mezcla de fibras, es decir, que sea sólo lana o algodón….Pero si a pesar de todos estos consejos aparecen las bolitas hay un remedio casero que nunca falla: Cortarlas con una maquinilla sabiendo que si salieron una vez volverán a salir de nuevo.