La fuerza de un buen traje

La fuerza de un buen traje

Un hombre que viste bien es un hombre que se siente poderoso. Que las hechuras de tu traje queden en su sitio perfecto, quede bien y sienten como deben, sube tu autoestima y moral. Sin embargo, mina tu ánimo si ocurre lo contrario, es decir, que las hechuras no se adaptan bien a tu cuerpo, si la chaqueta te queda justa, la americana se abre y las solapas no quedan en su lugar.

Un hombre elegante y con los pantalones bien puestos debe hacer que el largo de la parte de atrás llegue justo al tacón del zapato.  El traje para imponer respeto no tiene que ser gris o negro. Diferentes tejidos o estructuras de confección pueden hacer del traje un elemento tremendamente confortable. Una chaqueta desestructurada, e incluso de algodón, pueden reforzar tu personalidad. Como novedad en las últimas temporadas es la inclusión de elastano.  Tejido que imprime una comodidad a la prenda digna de mención y hace que hombre que lo prueba, solo quiere repetir este tejido. Ocurre igualmente con camisas y pantalones.  Parecerá ir en camiseta y vaqueros cuando en realidad llevas un traje de infunde un gran respeto a quien te ve y observa.

La fuerza de un buen traje

Aunque si es traje clásico y tradicional, por ejemplo, de lana, te puede durar mucho tiempo. En cuanto a colores, la recomendación siempre será colores como azul marino o gris. Sientan bien a todo el mundo y sirve para todas las situaciones.

Para hombres más transgresores, la opción es jugar con las texturas o colores más atrevidos, por ejemplo, granate o azul Klein. También tienes la opción de raya diplomática o traje de terciopelo.

Consejos de estilo: ¿COMO SER ELEGANTE SIN CORBATA?

No, la corbata no ha muerto… Muy a pesar de estar un poco en desuso últimamente sigue siendo un accesorio fundamental para el oufit de cualquier hombre. Aunque bien es cierto que se puede seguir siendo un hombre elegante usando traje o chaqueta y pantalón sin hacer uso de ella.

Las tendencias en moda masculina dejan vislumbrar que el auténtico protagonista del outfit es la chaqueta o el traje, pero hemos de advertirte que, en función de las circunstancias o del evento, olvidar la corbata no es una gran idea. Por ejemplo: usar traje sin corbata en la oficina no estaría mal visto, sin embargo, en una boda o en una reunión de gran importancia no se debería prescindir de ella.

Si has decidido no usar corbata es muy importante que prestes atención a la camisa y el traje que vayas a llevar, puesto que no combinaran tres piezas sino dos. Nuestro consejo es que uses solo un color, por ejemplo, traje azul marino y camisa celeste. Otra opción para no perder la elegancia es poner mucho hincapié en la camisa. La chaqueta sería lisa y la camisa con algún tipo de estampado, por ejemplo, una raya fina o un cuadro pequeño. En caso de estar permitido en tu trabajo, puedes usar trajes con algo de fantasía, por ejemplo, cuadro ventana o raya diplomática.

El cuello de la camisa puede ser con dos tipos de cuellos, bien cuello italiano, bien cuello botón con botones en las puntas.  Combínalas según la ocasión y lleva la camisa siempre bien planchada y con el cuello por debajo de la chaqueta. Nunca lleves más de un botón desabrochado bajo ninguna circunstancia. La moda de enseñar el pelo en pecho, afortunadamente, paso a mejor época.

Si prescindes de la corbata haz un guiño a la elegancia usando un pañuelo en el bolsillo exterior de la chaqueta. De esta manera, el peso del outfit no caerá solo sobre dos prendas, sino sobre tres: chaqueta, camisa y pañuelo. Si estamos en otoño/invierno también puedes usar un pañuelo, bufanda o fourlard. Darás un plus a tu look y nadie notará la ausencia de corbata.

Otra arma de estilo cuando no uses corbata es llevar la chaqueta abierta. Así no caerá todo el golpe de vista sobre una sola prenda, el traje. Cuando nos crucemos con alguien tomará protagonismo el conjunto formado por chaqueta y pantalón. Por lo tanto, suele ser una buena idea jugar con el color del pantalón, es decir que este sea distinto al de la chaqueta.