¿Eres dueño de tu negocio? Vístete como un jefe

En muchas ocasiones encontramos que los propios profesionales liberales no tienen en cuenta que son la propia imagen de su negocio, marca o despacho profesional. Todos somos marca propia, por eso deberíamos hacer también branding a la hora de vestir.

Tú decides cómo quieres proyectar tu empresa y depende cómo te vean también verás tu empresa, negocio o comercio lo que acabará influyendo en contratar, o no, los servicios que prestas.

No distinguir entre las horas del día que estamos trabajando y las de ocio, puesto que el autónomo suele mezclar ambos aspectos de su vida, puede hacernos cometer errores. En función del sector al que te dediques podrás  decantarte por un tipo de vestimenta u otro. Si no se requiere dress-code muy estricto puedes optar por el llamado business casual. Es decir, no necesitas traje y puedes combinar chaqueta, pantalón y camisa. Esta menor rigidez puede hacernos relajar nuestro umbral de elegancia y entra en juego saber combinar distintas tonalidades, texturas y tejidos.

Para saber combinar estas tres premisas influye de sobre manera el ámbito en el que nos movemos, por dónde nos movemos y con quién nos movemos. No será lo mismo si visitas una obra, que  debes ir con colores claros para minimizar el efecto polvo y la suciedad, que si eres un comercial de servicios funerarios que debes vestir colores oscuros por respeto a los familiares del fallecido.

En ambos casos, estamos vistiendo en función de las circunstancias. El primero, encargado de obra, llevará combinaciones discretas en colorido y acorde al ambiente laboral por donde se mueve. El segundo jugará con la cercanía y, a su vez, profesionalidad del cargo que representa.

Fondo de armario perfecto para ir al trabajo: Todo lo que necesitas

Afortunadamente parece que la peor parte de la crisis ya ha pasado, surgen nuevos puestos de trabajo y oportunidades laborales. ¿Sabes cómo vestir?  Para acudir a este trabajo ansiado y esperado también debemos cuidar nuestra imagen. Elegancia es saber vestir en cualquier momento y elegir la idoneidad de nuestro atuendo.

La manera en la que vistamos dirá mucho de nosotros ante nuestros clientes, compañeros o competencia. Ir elegante no solo debe estar asociado a usar traje. De hecho hay mucha gente con traje que no sabe ir elegante, y viceversa, gente tremendamente elegante sin necesidad de usar estas dos piezas y hablamos de la tendencia a sustituir el traje por otras opciones más casual, al más puro estilo estadounidense. En cualquier caso: no lucir la imagen adecuada no será positivo para nuestra reputación.

Si vas a trabajar como comercial, ejecutivo o delegado de ventas, es decir, profesionales que requieren relacionarse continuamente con clientes y consumidores, te recomendamos algo muy básico: tres trajes. Uno azul marino, otro gris claro medio, y por último, un gris marengo. Estos tres primeros lisos. Cuando amplíes vestuario te recomendaremos otras opciones, por ejemplo, un Príncipe de Gales, una espiga o una raya diplomática, por ejemplo.

Igualmente, en los comienzos de tu andadura profesional, te aconsejamos como mínimo cinco camisas. Sin arriesgar mucho en color: las azules y blancas siempre son acertadas. En cuanto a estampados, rayas muy finas y discretas, algún cuadro pequeño y, por supuesto, dos o tres lisas. En cuello vestir, puño de botones y sin bolsillo en el pecho. Igual que te decíamos con los trajes, más adelante puedes optar por más variedad de colores y modelos. Incluso para reuniones muy importantes puño de gemelos.

Tampoco deben faltar, al menos, tres pares de zapatos. Dos en color negro, unos Oxford y otros blucher, y un marrón oscuro para usar con el traje gris medio que te hemos recomendado anteriormente.

Ideas para regalar este Día del Padre: ¡Se lo merece!

Se acerca el 19 de marzo, Día de San José, y también fiesta de todos los padres. ¿Habéis pensado en algún detalle con el que sorprenderle?

Aquí van unas cuantas ideas con las que seguro le sacáis una sonrisa y subís grados de estilo a su look:

Parkas y americanas

Regálale prendas a las que pueda sacarle partido desde ya: un chaleco acolchado o una americana pueden ser piezas básicas de fondo de armario que llevar estos días de entretiempo. Recuerda que seguimos de rebajas y tenemos descuentos de hasta el 50%.

Camisas y zapatos

Si quieres ir a lo seguro unos zapatos de ante o una camisa son una apuesta ganadora para todo tipo de hombre. Más o menos formales, con más o menos color pero acertarás de pleno.

Otras ideas que también puedes contemplar son las emociones: regálale una experiencia, a veces, pasar tiempo con él o compartir una actividad puede ser el mejor plan. Un circuito de Karts, ir juntos a ver un partido o acompañarle al concierto de su cantante favorito. ¡Disfruta de él!

 

Shopping Experience: Haz que tu cliente viva la experiencia

Últimamente escuchamos hablar mucho del marketing de experiencias y del “shopping experience”. Ambos términos confluyen en un mismo punto: hacer de la compra no la típica transacción económica entre la marca y el cliente, sino una experiencia que dure mucho más que la vida del producto comprado. El precio es muy importante, y se ha hecho más relevante durante la última crisis, pero también es muy importante para la fidelización del cliente el trato y la experiencia que tenga en el punto de venta.

Para poder hacer efectiva esta experiencia es fundamental diseñar una estrategia de comunicación completa, desde el punto de venta físico, al online, al mensaje y actividad en Redes Sociales y que esta sea común en todos los departamentos de la empresa. Hoy no se concibe una marca que no comunique sus productos o estrategias a través de las redes sociales. ¿Qué red social elegir? Eso depende del sector de tu empresa, pero en moda lo normal es usar Instagram y Facebook. Sin olvidar un buen blog donde compartir contenidos de calidad y twitter donde comunicar en 140 caracteres.

Hoy el cliente, antes de ir a la tienda física, ha pasado un buen rato en las redes sociales buscando complicidad con la marca. Del mismo modo, que a veces ocurre lo contrario, primero visitan la tienda física donde el vendedor tiene que hacerle sentir especial y exclusivo, para terminar comprando desde el sofá de casa y con un solo click. Efecto conocido como showrooming.

Para llevar a cabo todos estos fenómenos la clave es la fuerte penetración que hoy en día tiene el Smartphone. Las marcas que tenemos presencia en los dos canales, online y offline, tenemos siempre la discrepancia de hacer que el cliente no se pierda en el camino que va desde el Smartphone a la tienda y viceversa.

Y para ello es muy importante la comunicación a través de las redes sociales y hacer que la compra vaya más allá. De ahí que no queramos ser una marca de moda, queremos ser un estilo de vida. No es fácil conseguirlo, pero la buena formación de los equipos de venta en la tienda física es crucial. Puesto que la venta online es más fría y no interviene el factor humano, en el punto de venta físico es donde el cliente percibe la filosofía de la empresa.

LOS TIEMPOS CAMBIAN, LA MODA TAMBIÉN

Todos estamos cambiando: vivimos una época apasionante donde las Redes Sociales, además de globalizar, también están ayudando a cambiar costumbres, algunas muy antiguas como las colecciones que las marcas de moda y diseñadores empezaron a hacer en 1.943.La gran mayoría de las marcas trabajamos las colecciones con casi 6 u 8 meses de antelación. Hoy esto ya se ha quedado atrás. Los influencers publican en sus perfiles de Instagram, Twitter o Pinterest las nuevas prendas que están desfilando en ese mismo momento y los clientes quieren comprarlas en tiempo real. Su paciencia no espera tanto tiempo.

Lo que parecía una locura hace 30 años, y que luego ha resultado un éxito rotundo, parece que ahora llega a todos los segmentos de la moda y es el ‘Just time’ (en castellano justo a tiempo). Se trata de una filosofía de trabajo basada en la idea de fabricar tan solo en función de la demanda. Esto, unido al cambio climático, hace que las marcas hayamos pasado  de dos colecciones al año a cuatro, seis, y en ocasiones, ocho. Son las llamadas crucero, pre-fall además de los productos cápsula.

Otro factor determinante está siendo la costumbre, acrecentada en los años de la crisis, de los clientes a comprar con rebajas y grandes descuentos. Aquí toma protagonismo la venta online, donde el cliente es muy cautivo del precio rebajado, la promoción agresiva o las grandes liquidaciones de los Marketplaces.

Todos estos cambios marcan el proceso productivo y por consecuencia los riesgos de stock y margen de las marcas. Al aumentar la apuesta por la fabricación habrá costes superiores por la compra anticipada de materia prima y los talleres tendrán que trabajar sin capacidad de corregir con el consiguiente riesgo que esta práctica conlleva.

Si la moda ya era complicada, ahora lo será más. Será aún más importante escuchar al cliente y que dicen de nosotros en internet. Ahora más que nunca tomaran el poder.  Sus opiniones siempre han sido importantes para las marcas, pero ahora las redes sociales posibilitan por un lado escucharles y por otro, y no menos importante, ser prescriptores de tu marca si su experiencia de compra en la tienda ha sido satisfactoria.

El nuevo cliente de moda masculina: Cómo compra el hombre

Hoy el hombre compra más moda, pero con una premisa: busca ahorrar tiempo y dinero. Este es un cambio claro de tendencia producido, sin lugar a dudas, por la crisis que hemos vivido durante casi una década. Dicha crisis ha dejado tras de sí un nuevo modelo de consumo. Es menos impulsivo y más racional y esta actitud se ha trasladado a todos los ámbitos de consumo, desde la alimentación hasta la moda.

Cliente omnicanal
A este cambio de mentalidad hay que sumar el perfil cada vez más digital de nuestro cliente: El ordenador es un gran escaparate global y las redes sociales cada día más influyentes. Nadie sale de compras sin haber comprobado y mirado modelos y precios en diferentes tiendas online para terminar, sobre todo el hombre, más reticente a la compra online, comprando en la tienda física. Ahora salimos de casa con la idea clara sobre el modelo, color, características y prestaciones de la prenda que buscamos. Las cifras son acordes: el comercio electrónico batió records el año pasado en España. El hombre está perdiendo respeto a las nuevas tecnologías y practica más usualmente el acto conocido como showrooming, es decir, visitar la tienda física, probar, tocar y terminar comprando en la web, o viceversa.

También se impone el modelo fast fashion impulsando las ventas entre los hombres. Las renovaciones continúas de colecciones, a diferencia de antes donde sólo había dos, revitaliza la visita a la tienda del mismo cliente. Hemos pasado de las clásicas colecciones de otoño-invierno y primavera-verano a renovar las colecciones una vez al mes y, en algunas ocasiones, colecciones capsulas cada quince días.

Importancia de la imagen
De la misma manera se aprecia más el cuidado de la imagen y la elegancia disparándose las ventas, tanto trajes como americanas. Sigue las tendencias, lee blogs y sigue a referentes de la imagen en Redes Sociales.

El precio sí importa
Ahora el precio se ha convertido casi en una obsesión, y cada día se acentúa más, sobre todo arrastrado por las grandes marcas de distribución textil que han revolucionado el mercado con bajos precios haciendo confundir al cliente. El cliente ha pasado de valorar la calidad de la prenda, la confección, el tejido, el diseño….y valorar que una buena prenda, y además, fabricada en España tiene un coste, a solo querer comprar producto barato donde todas estas virtudes, por motivos obvios y que no merecen la pena explicar, no pueden tener. En todas las calles comerciales, centros comerciales y núcleos urbanos de atracción turística se ha implantado las mismas marcas, haciendo desaparecer muchas enseñas locales que generan riqueza y puestos de trabajo en España.

En Internet busca los mejores precios y ofertas, productos con rebaja durante todo el año, y en las tiendas físicas está pasando exactamente igual haciendo difícil la supervivencia.

Cómo viste nuestra clase política II: Los políticos españoles mejor y peor vestidos

Si en el post del pasado martes Cómo viste nuestra clase política I hicimos una panorámica general de la forma de vestir de nuestros políticos y los errores comunes, hoy es momento de analizar el estilo de los mejores y peores vestidos.

Los mejor vestidos:

 

Albert Rivera
Posee una estupenda figura gracias a su pasado deportista. En sus inicios, apostaba por estilismos informales, no usaba corbata e incluso acudía al Parlament en vaqueros. Ahora, sin embargo, en el Congreso suele usar traje Slim-fit, corbata de pala estrecha, pantalón pitillo y camisas con elastano. Elementos que le dan un aire juvenil sin perder la elegancia.

Pedro Sanchez
Otro que su figura juega a su favor, fue jugador de baloncesto en el Ramiro de Maeztu.  Se mueve entre un estilo moderno y cómodo con los pantalones estrechos y las americanas muy ajustadas y cortas, acentuadas por su altura. Lleva como pocos la camisa blanca remangada a las mangas y tiene un estilo impecable.

 

Borja Sémper
Lleva como nadie el “sport chic”. Usa la chaqueta y la zapatilla deportiva con éxito y tiene un estilo propio muy diferenciador con camisas de cuadros, chinos entallados, zapatillas de deporte o camisas vaqueras. E igual viste americana entallada con camisa de cuello italiano. Aunque también sabe ponerse un traje.

Pablo Casado
Siempre viste de forma muy elegantey clásica aunque siempre apuesta por el slim – fit.. Sus camisas cuello italiano y blazer azul marino casi nunca faltan en sus outfits. Da igual que lleve traje o look casual con americana, tiene una elegancia innata que transmite muy bien en sus comparecencias públicas y televisivas.

Alberto Núñez Feijoo
El gallego también se cuela entre los mejores vestidos de nuestra clase política. Es uno de los representantes públicos que más colores usa en sus looks y eso le hace destacar sobre la monotonía del resto de la clase política. A pesar de usar  gafas, sabe llevarlas muy bien y hace su rostro muy atractivo y seductor.

Los peor vestidos

 

David Fernández
El político catalán de la CUP siempre viste camisetas con mensajes y tanto sus lemas, como su ropa son acordes con su ideología política. Sabe muy bien lo que hace y lo que representa buscando siempre calar con sus reivindicaciones, lo que no quita que tenga un estilo muy poco apropiado. A pesar de ello es uno de los políticos más valorados en Cataluña.

Oriol Junqueras
Trajes muy grandes, mangas muy largas, hombreras caídas… está claro que el hábito no hace al monje.  Casi siempre lleva camisa blanca y chaqueta azul, o gris, muchas veces por fuera del pantalón. A veces combina el marrón con el negro. Dos colores que nunca se deben combinar entre sí.  Mi consejo para una persona entrada en kilos sería una chaqueta cruzada con doble botonadura para disimular la barriga.

 

Alberto Rodríguez
Hay una imagen que pasara a la historia moderna de España. No es otra que la sesión constitutiva de las Cortes observando al clásico Mariano Rajoy viendo votar al diputado de Podemos con rastas. Cuando uno está en una institución representando a unos ciudadanos  se debería mostrar respeto por la responsabilidad que le ha sido asignada.

Cómo viste nuestra clase política: Los errores más comunes (Parte 1)

España es sinónimo de moda en el mundo entero. Nuestros diseños, nuestra ropa y nuestras marcas están entre las mejores del planeta y, sin embargo, nuestra clase política no hace gala de las últimas tendencias. Aunque no todos, sí hay una gran mayoría que mantiene las viejas costumbres del pasado.

En los últimos años han emergido nuevas fuerzas políticas que buscan representar a gente que no se sentían representada y una buena forma de comunicarlo, y llegar a ellos, es demostrando que son diferentes a través de su imagen. No usan trajes de chaqueta para alejarse de la atadura que supone llegar al poder y utilizan camisetas con mensaje para reivindicar sus inquietudes, buscan su ropa en mercadillos o en comercio justo para huir de las grandes marcas. Es una forma, no entramos a juzgar si buena o mala, de romper con lo ortodoxo del pasado. Ciudadanos, por ejemplo, se presenta como un nuevo partido y ha cambiado mucho desde que nació en Cataluña hasta llegar al Congreso de los Diputados. Albert Rivera ha pasado de llevar vaqueros al Parlament a usar traje y corbata en el Congreso.

Albert Rivera | Cómo viste nuestra parte política: Los errores más comunes

Como conclusión podemos decir que clase política ignora las tendencias y, además, casi todos comenten los mismos errores:

  • Los trajes siempre suelen estarles grandes. Esto es porque no escogen las tallas adecuadas.
  • Los pies de cuello de las americanas no encajan bien.
  • Las mangas suelen estar largas.
  • Los bajos de los pantalones son largos haciendo arrugas en el empeine y tocando el suelo por la parte trasera del bajo del pantalón.

Todos deberían tomar conciencia que tienen que guardar una imagen por respeto a quiénes le han votado, a quienes representan y dónde lo hacen: Instituciones públicas, Ayuntamientos, Diputaciones, Congreso o Senado.

Pablo Casado | Cómo viste nuestra parte política: Los errores más comunes

Cuando vamos a un sitio que nos importa, como por ejemplo la boda de un ser querido, nos arreglamos. ¿Por qué entonces vamos a ir al parlamento como quien baja a comprar el pan?

Sin embargo, hay una imagen de la que sí podemos estar orgullosos. No es otra que la de nuestra monarquía. El Rey Felipe VI es elegante y discreto. El Rey lleva los trajes como nadie. En él coincide la elegancia con el buen vestir. La imagen del Rey Felipe VI es todo un lenguaje, y dar una buena impresión es fundamental.

Rey Felipe VI  | Cómo viste nuestra parte política: Los errores más comunes

En el post del próximo día haremos un listado de los representantes políticos mejor vestidos.

Prendas de abrigo imprescindibles: Chaleco y Husky

Parece que el invierno ha llegado tarde, pero quiere quedarse un tiempo con nosotros. Por eso os vamos a hablar de una prenda que ha convertido en un clásico en las últimas temporadas y que no debería faltar en tu armario.

El chaleco originariamente nació vinculado al traje de tres piezas y perdió fuerza cuando la moda y la elegancia de la sastrería clásica decayeron. En ese momento se emancipó como prenda de abrigo, mitad elegante, mitad casual o sport. Nuestros diseños resuelven todas las dudas, se definen con identidad propia y como prenda exterior, pero también puede llevarse debajo de una americana sin perder su estilo. Sin embargo, llevamos dos temporadas importando una moda muy italiana, que no es otra que usar el chaleco encima de la americana, dándote una libertad y comodidad en los brazos sin perder el fin de la prenda: abrigar.

También hay prendas que siempre vuelven, o mejor dicho, nunca se van.Son las husky. Algunas incluso ganan con los años. Así sucede con esta prenda, que ha sobrevivido a su fama deportiva convirtiéndose en el equivalente del abrigo: Forro polar interior para abrigar, bolsillos de parche, hombreras con detalles gales, clase y elegancia. ¡Un must del invierno!

Cómo ser elegante con un par de detalles

En algunas ocasiones cuando acudo a bodas, eventos o conferencias noto con claridad cuando alguien viste bien a diario -y se siente cómodo con traje o chaqueta- y quien se nota en exceso que, solo ese día, ha decidido salir de su zona de confort y más que vestirse se disfraza. Cuando se arriesga demasiado es más fácil cometer errores muy comunes, pero con fácil solución. Con estos post aprenderás a sentirte cómodo sea cual sea la situación laboral o personal en la que tengas que vestirte.

Antiguamente combinábamos el pañuelo exterior de la chaqueta con la corbata. Hoy es un plus tener un toque atrevido y combinar con calcetines, zapatos de color o cinturón.

En vestir casual o sport no lleves del mismo color zapato y cinturón. Se igualmente arriesgado y combínalos con colores y pieles diferentes.

El detalle que más me llama la atención, y denota haber salido de nuestra área de confort, es el largo del pantalón. A este importante detalle le hemos dedicado artículos enteros y lo seguiremos haciendo. Merece la pena dejarnos asesorar a la hora de comprar y escuchar algunos consejos tales como:

1.- A la hora de fijar el bajo con alfileres para hacer la compostura en la tienda, situar el pantalón en el lugar exacto donde nos guste llevarlo. Es muy común situar el pantalón en la cadera y luego bajarlo a la cintura.

2.- La parte delantera del bajo tiene que descansar sobre el empeine o cordones sin hacer arrugas.

3.- La parte trasera debe caer a medio zapato o como mucho sobre el tacón.

Si no tienes un gran fondo de armario mi consejo es que tengas unos básicos que te permitan echar mano de ello en cualquier momento. Si tu estilo de vestir no es estar siempre a la última en cuanto a tendencias de moda, busca prendas atemporales y evitarás usar tendencias pasadas. Es mejor tener un armario de básicos, metiendo algo de tendencia, que vestirse de tendencias caducas.