Cómo viste nuestra clase política II: Los políticos españoles mejor y peor vestidos

Si en el post del pasado martes Cómo viste nuestra clase política I hicimos una panorámica general de la forma de vestir de nuestros políticos y los errores comunes, hoy es momento de analizar el estilo de los mejores y peores vestidos.

Los mejor vestidos:

 

Albert Rivera
Posee una estupenda figura gracias a su pasado deportista. En sus inicios, apostaba por estilismos informales, no usaba corbata e incluso acudía al Parlament en vaqueros. Ahora, sin embargo, en el Congreso suele usar traje Slim-fit, corbata de pala estrecha, pantalón pitillo y camisas con elastano. Elementos que le dan un aire juvenil sin perder la elegancia.

Pedro Sanchez
Otro que su figura juega a su favor, fue jugador de baloncesto en el Ramiro de Maeztu.  Se mueve entre un estilo moderno y cómodo con los pantalones estrechos y las americanas muy ajustadas y cortas, acentuadas por su altura. Lleva como pocos la camisa blanca remangada a las mangas y tiene un estilo impecable.

 

Borja Sémper
Lleva como nadie el “sport chic”. Usa la chaqueta y la zapatilla deportiva con éxito y tiene un estilo propio muy diferenciador con camisas de cuadros, chinos entallados, zapatillas de deporte o camisas vaqueras. E igual viste americana entallada con camisa de cuello italiano. Aunque también sabe ponerse un traje.

Pablo Casado
Siempre viste de forma muy elegantey clásica aunque siempre apuesta por el slim – fit.. Sus camisas cuello italiano y blazer azul marino casi nunca faltan en sus outfits. Da igual que lleve traje o look casual con americana, tiene una elegancia innata que transmite muy bien en sus comparecencias públicas y televisivas.

Alberto Núñez Feijoo
El gallego también se cuela entre los mejores vestidos de nuestra clase política. Es uno de los representantes públicos que más colores usa en sus looks y eso le hace destacar sobre la monotonía del resto de la clase política. A pesar de usar  gafas, sabe llevarlas muy bien y hace su rostro muy atractivo y seductor.

Los peor vestidos

 

David Fernández
El político catalán de la CUP siempre viste camisetas con mensajes y tanto sus lemas, como su ropa son acordes con su ideología política. Sabe muy bien lo que hace y lo que representa buscando siempre calar con sus reivindicaciones, lo que no quita que tenga un estilo muy poco apropiado. A pesar de ello es uno de los políticos más valorados en Cataluña.

Oriol Junqueras
Trajes muy grandes, mangas muy largas, hombreras caídas… está claro que el hábito no hace al monje.  Casi siempre lleva camisa blanca y chaqueta azul, o gris, muchas veces por fuera del pantalón. A veces combina el marrón con el negro. Dos colores que nunca se deben combinar entre sí.  Mi consejo para una persona entrada en kilos sería una chaqueta cruzada con doble botonadura para disimular la barriga.

 

Alberto Rodríguez
Hay una imagen que pasara a la historia moderna de España. No es otra que la sesión constitutiva de las Cortes observando al clásico Mariano Rajoy viendo votar al diputado de Podemos con rastas. Cuando uno está en una institución representando a unos ciudadanos  se debería mostrar respeto por la responsabilidad que le ha sido asignada.

SE BUSCA PRESIDENTE de gobierno BIEN VESTIDO

Esta última semana la Casa Real ha mantenido rondas de conversaciones con todos los representantes del nuevo arco parlamentario antes de la sesión de investidura del nuevo presidente. Un jeroglífico de difícil resolución y mientras llega, se suceden las citas, reuniones y rondas con el Jefe de Estado que queremos analizar, siempre desde el punto de vista de la imagen, no del político.

El jueves y el viernes pasado, en el Palacio de la Zarzuela, el Rey, Felipe VI, recibió a los cuatro principales líderes políticos que tienen posibilidad de formar gobierno. Analicemos la imagen y significado de las prendas, colores escogidos y también del lenguaje no verbal visto en el Salón de audiencias.
Como siempre el más elegante fue el Rey Felipe VI. Impecablemente vestido y jugando muy bien con los tiempos para lucir los colores. Recibió a Albert Rivera el jueves por la tarde y, cómo mandan los cánones de la elegancia, Don Felipe VI eligió un traje color gris oscuro con camisa blanca. Albert Rivera también eligió un traje color gris, pero en esta ocasión más oscuro. Ambos coincidieron en el color de la camisa.

El gris es el color de la reflexión y la objetividad. A veces representa la soledad y el vacío. Estados de ánimos estos últimos que tendrá su Majestad viendo la dificultad encontrada para proponer un candidato al debate de investidura. En el posado ante los medios de comunicación se vio a Albert Rivera con los mismos tics nerviosos que el día del debate televisivo el pasado 7 de diciembre, mover en exceso los brazos y agarrando con fuerza el primer botón de su chaqueta.

Ya el viernes por la mañana recibió a Pedro Sánchez, Pablo Iglesias y Mariano Rajoy. Aquí su Majestad eligió un traje gris claro, color que el protocolo recomienda hasta la puesta de sol. Su altura y peso, unido al uso de tirantes, hace que los trajes le sienten impecable. Las mangas de la chaqueta dejan ver una camisa con puño francés y abrochado con gemelos.
Pedro Sánchez ha mejorado mucho su imagen desde el primer encuentro en Moncloa  con Mariano Rajoy, cuando acudió nada más ser nombrado Secretario General del Partido Socialista hace año y medio y cuyo post podéis leer aquí.
En la ronda con el Rey, Sánchez eligió, al igual que el presidente en funciones, traje azul marino y camisa blanca. En este último color de camisa coincidieron todos. El azul transmite confianza, sabiduría, conocimiento y seriedad. También transmite poder. Casualmente lo que todos ansían. Sin embargo, en la recepción de Pedro Sánchez con su Majestad ante los medios de comunicación se le notaba nervioso por la sonrisa forzada que expresaba su rostro.

El traje de Pedro Sánchez estaba muy bien elegido, Slim-fit, dos botones, lana y dejando siempre a la vista 3 cms del puño de la camisa. Hombros bien encajados y pantalón de pierna estrecha.

 

El color blanco de las camisas que todos llevaban representa el símbolo de lo absoluto, la unidad y la paz. Valores estos últimos, unidad y paz, que debería reunir el próximo Presidente del gobierno. El blanco proyecta imagen de pureza y seguridad.Mariano Rajoy, quizás  debido a la edad, siempre lleva trajes más anchos. Prefiere la comodidad a las tendencias. Transmitió una imagen relajada y tranquila, quizá por las tablas que le aportan los año de experiencia.
Desde esta Escuela del Buen Vestir que representa nuestro blog no somos capaces de valorar la imagen de Pablo Iglesias. No entra en nuestros esquemas de elegancia, respeto y educación que una audiencia en el Palacio de la Zarzuela con el Jefe del Estado escoja una camisa remangada, vaqueros y zapatillas.

No podemos analizarla porque no la entendemos. Esperamos que podáis entenderlo.

7D: El debate decisivo desde el punto de vista de la imagen

La campaña electoral ha comenzado, y con ella, las intervenciones, mítines y debates, como el celebrado el pasado 7-D donde cuatro de los partidos candidatos a las próximas generales se vieron las caras. La imagen es fundamental en este tipo de actos, y también el cómo comunican a través de la misma. Y es que el estilo de vestir de cada uno de ellos dice mucho sobre el mensaje que quieren comunicar a sus votantes. Desde aquí, no vamos a entrar en material política porque no es nuestro papel, pero sí vamos a hacer una crítica al vestuario de cada uno de los candidatos.

La vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría apostó por la elegancia: un atuendo sobrio y serio acompañado de una americana buscando transmitir imagen formal y austera. Chaqueta de terciopelo azul noche, por cierto muy bonita de corte y color, cruzada de dos botones dobles, entallada en los hombros y ensanchando según llega a cintura y cadera con las mangas recogidas. Pantalón ajustado gris y zapatos negros de tacón y acabados en punta. Llamaba la atención el color de los labios: rosa. Desde el mismo coche se la veía relajada, distendida, hablando con su asesora y la única que no iba pendiente del móvil, detalle que delata su experiencia y tranquilidad en este tipo de debates.

Albert Rivera lució traje gris marengo, camisa blanca con cuello de vestir y corbata granate. Su outfit era demasiado sobrio y clásico, algo que no es habitual en él. Llamaba la atención la anchura de las piernas de los pantalones y que el bajo hacia arrugas descansando encima del zapato negro. Esta rigidez en el vestuario denota su responsabilidad en el debate. Sabía que se jugaba mucho, pero su look no iba acorde con su target de votantes. Se le veía nervioso desde que bajó del vehículo que le llevó a plató, jugaba mucho con las manos. Un dato curioso en Albert que siempre se ha manejado bien en los medios. Sin embargo, cuando empezó el debate se vino arriba y mostró su facilidad de palabra.

Pedro Sánchez era el más moderno en su vestuario de los tres hombres y ganador, desde el punto de vista de la modernidad y actualidad, a la hora de vestir. Lucía americana Slim-fit azul Klein, camisa blanca con cuello vestir y corbata roja con pantalón gris marengo. No era acertado el color de su zapato, debería haber sido negro en lugar de marrón. Sin embargo, desde el punto de vista del vestuario era el que mejor transmitía la frescura de la regeneración política que todos quieren vender. Su imagen buscaba muy bien el target de votante joven entre 20-40 años.

Por último, Pablo Iglesias  cambió su camisa blanca habitual por una celeste con los puños remangados, pantalón vaquero y deportivas. Al llegar a las instalaciones de Atresmedia llevaba un abrigo de paño con las mangas excesivamente largas. Cubría toda su mano. Es un detalle que denota dejadez en el cuidado de su imagen. Desde el punto de vista del protocolo era el peor vestido. Aunque su mensaje sea dirigido al hombre y mujer trabajadora, debería cuidar mucho más los detalles de sus looks.