Los colores imprescindibles para esta primavera

Uno de los colores que no puede faltar esta primavera es el blanco. Este color, que ya es un clásico, sigue siendo un color de referencia. Se puede combinar con muchos colores y estampados y eso es un punto a favor para usarlo.

Por ejemplo, en nuestra línea de camisería podrás encontrar modelos sport o de vestir que podrás combinar con pantalones color marino y bluchers de cordones.

El rosa tampoco puede faltar en tu armario. Simboliza positivismo y  felicidad, por eso es uno de los colores fundamentales para esta estación del año. Hay gente que piensa que es exclusivamente femenino, pero todo lo contrario: esta primavera-verano es tendencia en la moda masculina. Encontrarás camisas de este color en nuestra colección  que podrás combinar con un zapato marrón  o una americana.

Otro color que tampoco pasará desapercibido esta primavera es el azul turquesa.  Éste es un poco complicado de combinar, pero en Paco Cecilio te ofrecemos prendas con los podrás lucirlos a la perfección. En todas nuestras tiendas podrás encontrar camisas de este tono, las cuales podrás usar junto con pantalones de La Española color camel  y llévalos con unos blucher de piel serraje.

By Lydia Cecilio

Cómo no acudir a una Comunión. ¿Ha perdido el hombre su esencia en el vestir?

Este fin de semana he vivido un hecho llamativo y relevante en el vestir del hombre. He acudido a la toma de la 1ª Comunión de un grupo de niños, que ilusionados y emocionados, tomaban el cuerpo de Dios por primera vez.
La Iglesia es un termómetro perfecto para evaluar cómo viste el hombre. La nota es suspenso, pero además insuficiente con obligatoriedad de recuperación en Junio y Septiembre, utilizando el símil de la época escolar que nos encontramos.

Quiero hacer una aclaración en este punto: La diferencia de vestir y expresar la elegancia entre el hombre y la mujer. Ella siempre bien peinada, acudiendo esa misma mañana a la peluquería a peinarse y maquillarse, bien vestida y bien calzada, con clase y estilo. Por otra parte, como debe ser. Primero por tu propia imagen y segundo por respeto al lugar Santo que visitas, y en tercer lugar, y más importante, por respeto a esos niños que tomaban su 1ª Comunión. Él merece una mención especial. Sentí vergüenza ajena al ver cómo acudieron la mayoría de los hombres a la Iglesia. Por respeto a la Iglesia, y sobre todo a esos niños, es recriminable la presencia de muchos hombres a un evento tan importante. Sin cuidar el cabello, con camisas de sport de manga corta, pantalones de sport de cinco bolsillos, mocasines… Looks más propios de una fiesta de verano en un bonito jardín para dar la bienvenida a la nueva estación.

En una celebración tan importante eran muy pocos los hombres que aprobarían un hipotético examen de protocolo y vestimenta. Es cierto que cuando envías invitaciones para la 1ª Comunion no incluyes dress-code, pero debe estar en cada uno el ir adecuadamente vestido. Se podían contar con los dedos de una mano y, quizás, me sobra algún dedo.

Por no hablar de esa moda, que particularmente rechazo de pleno, de vestir traje sin corbata. El traje es la pieza más elegante que tiene un hombre en su armario y desde aquí reivindico su correcto uso. Mención especial haré también al uso de los colores, que en este blog hemos escrito algún post dedicado específicamente a este importante asunto de protocolo.

A partir de las 18:00 de la tarde no deben usarse colores claros, como el beige en un traje, el celeste en una americana o el blanco en un pantalón para acudir a un acto religioso. Al caer el sol se debe usar el azul marino o gris marengo, principalmente con zapato negro o marrón oscuro. También es importante resaltar, que tanto el hombre y la mujer que conforma una pareja deben ir compartiendo estilos, que no colores. No es necesario que la corbata del hombre combine con el vestido de ella, o el bolso de ella con la camisa de él. Esta es una tradición más propia de nuestros padres que de los tiempos modernos. Pero sí aconsejable que sus estilos sean complementarios, es decir, que uno no acuda demasiado bien vestido y la pareja demasiado sport.

Y por último me referiré a las mangas y los bajos de los pantalones. Las composturas de sastrería me llaman especialmente la atención. Paso muchas horas en mis tiendas, incluso tengo el placer de atender personalmente a muchos de mis clientes, y hacen mucho hincapié cuando compran prendas y tenemos que hacer composturas que, por ejemplo, el bajo del pantalón quede a la altura correcta del zapato. Bueno, pues para tranquilidad del párroco, el sábado la iglesia quedó barrida a la salida de los invitados. No vi un solo bajo de pantalón en su sitio correcto. Por no hablar de los largos de las mangas. He repetido hasta la saciedad que la elegancia dicta la camisa siempre descansando, al menos, dos centímetros por debajo de al manga de la americana.

Desde este blog no desfallecemos, de hecho es su principal objetivo: crear un escuela del buen vestir. Seguiremos reivindicando las buenas maneras y formas en el hombre, y pretendemos ser una ayuda y referente.