SU MAJESTAD LA CORBATA: Consejos para su uso

Cuestionada tiempo atrás, la corbata vuelve  a estar de moda en la actualidad y a tomar el protagonismo que nunca debió de perder. Después de ver hasta cómo los presentadores de informativos prescindían de ella, hoy ha vuelto a ser la pieza que caracteriza la personalidad de quien la lleva.

La corbata es tan fuerte en la imagen de un hombre que actualiza un traje solo con cambiar la medida de una ancha a estrecha, o por un color o dibujo. Te puede ayudar a combinar  con el pañuelo, calcetines, cinturón o zapatos.

La corbata debe descansar sobre el cierre del cinturón. Nunca debe traspasar esta línea, así como tampoco, quedar corta. Te hará más bajo de estatura y además estropeará estéticamente tu outfit.

Una vez hecho el nudo nunca debes esconder el interior de la corbata en la camisa.

La camisa negra a debate: Cuando y cómo usarla

Si hay una camisa que siempre está en todas las colecciones junto a la blanca, sea primavera/verano u otoño/invierno, es la negra. Todas las marcas de moda las incluyen, en algunos casos como básicos de temporada. Pero del mismo modo que levanta pasiones también genera controversias. Para algunos es paradigma de elegancia, para otros signos de ambientes mafiosos.

Y es raro de entender porque, por ejemplo, nadie pone en duda que el traje o zapato negro debe ser usado en ambientes o eventos formales. Sin embargo, la camisa negra puede usarse en looks sport para salidas nocturnas.

Si eres muy futbolero sabrás que el entrenador del Atlético de Madrid, Diego Pablo “cholo” Simeone, siempre viste totalmente de negro. Da igual que el partido sea a las 12:00 horas, por la tarde o por la noche. Su look es siempre totalmente negro, incluido la prenda de abrigo en invierno, lo que nos inclina a creer que se trata más de superstición que tendencia.  También es frecuente ver a Pep Guardiola también se rinde al negro.

Es un color que estiliza mucho la figura, adelgaza y sienta bien a personas con tez clara. Su uso como color de camisa limita mucho la combinación de corbatas, sin embargo, usado en traje con camisa clara abre mucho el abanico de posibilidades.

Del mismo modo una camisa negra admite ser usada para una cena informal con amigos o para ambientes laborales. Según lo escrito, podemos encuadrar la camisa negra en tres contextos:

  1. Situaciones informales y de ocio.
  2. Empresa o negocios.
  3. Bodas, ceremonias o eventos.

Después de estas tres exposiciones nos inclinamos en la recomendación de uso de este color comodín de camisa para eventos de más o menos formalidad fuera de ámbitos laborales y acontecimientos sociales que queramos enmarcar dentro de una elegancia relativa.

Los colores imprescindibles para esta primavera

Uno de los colores que no puede faltar esta primavera es el blanco. Este color, que ya es un clásico, sigue siendo un color de referencia. Se puede combinar con muchos colores y estampados y eso es un punto a favor para usarlo.

Por ejemplo, en nuestra línea de camisería podrás encontrar modelos sport o de vestir que podrás combinar con pantalones color marino y bluchers de cordones.

El rosa tampoco puede faltar en tu armario. Simboliza positivismo y  felicidad, por eso es uno de los colores fundamentales para esta estación del año. Hay gente que piensa que es exclusivamente femenino, pero todo lo contrario: esta primavera-verano es tendencia en la moda masculina. Encontrarás camisas de este color en nuestra colección  que podrás combinar con un zapato marrón  o una americana.

Otro color que tampoco pasará desapercibido esta primavera es el azul turquesa.  Éste es un poco complicado de combinar, pero en Paco Cecilio te ofrecemos prendas con los podrás lucirlos a la perfección. En todas nuestras tiendas podrás encontrar camisas de este tono, las cuales podrás usar junto con pantalones de La Española color camel  y llévalos con unos blucher de piel serraje.

By Lydia Cecilio

¿CÓMO LLEVAR BIEN UN TRAJE? Errores que debes evitar

Parece que últimamente el traje ha caído en desuso. Se viste más casual, moderno, con otras tendencias más informales, pero desde nuestra Escuela del buen vestir vamos a reivindicar siempre el uso del traje: icono de elegancia, clase y estilo.

Encuentra el mejor traje

Quizás por la falta de costumbre de utilizarlo, quizá por no darle la importancia que merece, vemos muchas veces errores en su uso. Estos son, para nosotros, los consejos más importantes a tener en cuenta:

1.- Mangas largas: Las mangas del traje deben dejar asomar 2 o 3 cms el puño de la camisa. Tan feo queda llevarlas largas como cortas. La virtud, como en todo, está en un término medio.

2.- Pantalón largo: Es el error muy común que nos encontramos en nuestros puntos de venta a la hora de arreglar el bajo al cliente. El cliente siempre pide que bajemos más y más el largo del pantalón, en algunos casos rozando el suelo. Es un error ya que el pantalón termina cayéndose a lo largo del día y esto acaba haciendo una bolsa horrible en el empeine. Por eso aconsejamos tocar levemente el frontal del zapato.

3.- Camisa ancha: Lo mismo que el largo de la manga de la americana. La camisa ni demasiado estrecha, ni demasiado ancha. Que haga bolsas por demasiado grande no favorece tu imagen.

4.- Pantalón demasiado ceñido: Hay una tendencia a llevar todo muy estrecho, incluido el pantalón del traje, y a veces no queda bien. Es preferible que exista más proporcionalidad entre chaqueta y pantalón.

5.- Chaqueta estrecha: Si al abrochar la chaqueta nos hace la famosa X es porque no es nuestra talla. Y si aparece la X la solución es fácil: Necesitas una talla más.

6.- Largo chaqueta: Hay una fórmula infalible y además guarda proporcionalidad con nuestra estatura. Estira tu brazo y donde acaben los nudillos, ese es el largo idóneo para tu chaqueta.

7.- Cuello desbocado: El cuello de la chaqueta tiene que estar en contacto continuo con la camisa.

¿Eres dueño de tu negocio? Vístete como un jefe

En muchas ocasiones encontramos que los propios profesionales liberales no tienen en cuenta que son la propia imagen de su negocio, marca o despacho profesional. Todos somos marca propia, por eso deberíamos hacer también branding a la hora de vestir.

Tú decides cómo quieres proyectar tu empresa y depende cómo te vean también verás tu empresa, negocio o comercio lo que acabará influyendo en contratar, o no, los servicios que prestas.

No distinguir entre las horas del día que estamos trabajando y las de ocio, puesto que el autónomo suele mezclar ambos aspectos de su vida, puede hacernos cometer errores. En función del sector al que te dediques podrás  decantarte por un tipo de vestimenta u otro. Si no se requiere dress-code muy estricto puedes optar por el llamado business casual. Es decir, no necesitas traje y puedes combinar chaqueta, pantalón y camisa. Esta menor rigidez puede hacernos relajar nuestro umbral de elegancia y entra en juego saber combinar distintas tonalidades, texturas y tejidos.

Para saber combinar estas tres premisas influye de sobre manera el ámbito en el que nos movemos, por dónde nos movemos y con quién nos movemos. No será lo mismo si visitas una obra, que  debes ir con colores claros para minimizar el efecto polvo y la suciedad, que si eres un comercial de servicios funerarios que debes vestir colores oscuros por respeto a los familiares del fallecido.

En ambos casos, estamos vistiendo en función de las circunstancias. El primero, encargado de obra, llevará combinaciones discretas en colorido y acorde al ambiente laboral por donde se mueve. El segundo jugará con la cercanía y, a su vez, profesionalidad del cargo que representa.

Shopping Experience: Haz que tu cliente viva la experiencia

Últimamente escuchamos hablar mucho del marketing de experiencias y del “shopping experience”. Ambos términos confluyen en un mismo punto: hacer de la compra no la típica transacción económica entre la marca y el cliente, sino una experiencia que dure mucho más que la vida del producto comprado. El precio es muy importante, y se ha hecho más relevante durante la última crisis, pero también es muy importante para la fidelización del cliente el trato y la experiencia que tenga en el punto de venta.

Para poder hacer efectiva esta experiencia es fundamental diseñar una estrategia de comunicación completa, desde el punto de venta físico, al online, al mensaje y actividad en Redes Sociales y que esta sea común en todos los departamentos de la empresa. Hoy no se concibe una marca que no comunique sus productos o estrategias a través de las redes sociales. ¿Qué red social elegir? Eso depende del sector de tu empresa, pero en moda lo normal es usar Instagram y Facebook. Sin olvidar un buen blog donde compartir contenidos de calidad y twitter donde comunicar en 140 caracteres.

Hoy el cliente, antes de ir a la tienda física, ha pasado un buen rato en las redes sociales buscando complicidad con la marca. Del mismo modo, que a veces ocurre lo contrario, primero visitan la tienda física donde el vendedor tiene que hacerle sentir especial y exclusivo, para terminar comprando desde el sofá de casa y con un solo click. Efecto conocido como showrooming.

Para llevar a cabo todos estos fenómenos la clave es la fuerte penetración que hoy en día tiene el Smartphone. Las marcas que tenemos presencia en los dos canales, online y offline, tenemos siempre la discrepancia de hacer que el cliente no se pierda en el camino que va desde el Smartphone a la tienda y viceversa.

Y para ello es muy importante la comunicación a través de las redes sociales y hacer que la compra vaya más allá. De ahí que no queramos ser una marca de moda, queremos ser un estilo de vida. No es fácil conseguirlo, pero la buena formación de los equipos de venta en la tienda física es crucial. Puesto que la venta online es más fría y no interviene el factor humano, en el punto de venta físico es donde el cliente percibe la filosofía de la empresa.

El nuevo cliente de moda masculina: Cómo compra el hombre

Hoy el hombre compra más moda, pero con una premisa: busca ahorrar tiempo y dinero. Este es un cambio claro de tendencia producido, sin lugar a dudas, por la crisis que hemos vivido durante casi una década. Dicha crisis ha dejado tras de sí un nuevo modelo de consumo. Es menos impulsivo y más racional y esta actitud se ha trasladado a todos los ámbitos de consumo, desde la alimentación hasta la moda.

Cliente omnicanal
A este cambio de mentalidad hay que sumar el perfil cada vez más digital de nuestro cliente: El ordenador es un gran escaparate global y las redes sociales cada día más influyentes. Nadie sale de compras sin haber comprobado y mirado modelos y precios en diferentes tiendas online para terminar, sobre todo el hombre, más reticente a la compra online, comprando en la tienda física. Ahora salimos de casa con la idea clara sobre el modelo, color, características y prestaciones de la prenda que buscamos. Las cifras son acordes: el comercio electrónico batió records el año pasado en España. El hombre está perdiendo respeto a las nuevas tecnologías y practica más usualmente el acto conocido como showrooming, es decir, visitar la tienda física, probar, tocar y terminar comprando en la web, o viceversa.

También se impone el modelo fast fashion impulsando las ventas entre los hombres. Las renovaciones continúas de colecciones, a diferencia de antes donde sólo había dos, revitaliza la visita a la tienda del mismo cliente. Hemos pasado de las clásicas colecciones de otoño-invierno y primavera-verano a renovar las colecciones una vez al mes y, en algunas ocasiones, colecciones capsulas cada quince días.

Importancia de la imagen
De la misma manera se aprecia más el cuidado de la imagen y la elegancia disparándose las ventas, tanto trajes como americanas. Sigue las tendencias, lee blogs y sigue a referentes de la imagen en Redes Sociales.

El precio sí importa
Ahora el precio se ha convertido casi en una obsesión, y cada día se acentúa más, sobre todo arrastrado por las grandes marcas de distribución textil que han revolucionado el mercado con bajos precios haciendo confundir al cliente. El cliente ha pasado de valorar la calidad de la prenda, la confección, el tejido, el diseño….y valorar que una buena prenda, y además, fabricada en España tiene un coste, a solo querer comprar producto barato donde todas estas virtudes, por motivos obvios y que no merecen la pena explicar, no pueden tener. En todas las calles comerciales, centros comerciales y núcleos urbanos de atracción turística se ha implantado las mismas marcas, haciendo desaparecer muchas enseñas locales que generan riqueza y puestos de trabajo en España.

En Internet busca los mejores precios y ofertas, productos con rebaja durante todo el año, y en las tiendas físicas está pasando exactamente igual haciendo difícil la supervivencia.

Cómo viste nuestra clase política: Los errores más comunes (Parte 1)

España es sinónimo de moda en el mundo entero. Nuestros diseños, nuestra ropa y nuestras marcas están entre las mejores del planeta y, sin embargo, nuestra clase política no hace gala de las últimas tendencias. Aunque no todos, sí hay una gran mayoría que mantiene las viejas costumbres del pasado.

En los últimos años han emergido nuevas fuerzas políticas que buscan representar a gente que no se sentían representada y una buena forma de comunicarlo, y llegar a ellos, es demostrando que son diferentes a través de su imagen. No usan trajes de chaqueta para alejarse de la atadura que supone llegar al poder y utilizan camisetas con mensaje para reivindicar sus inquietudes, buscan su ropa en mercadillos o en comercio justo para huir de las grandes marcas. Es una forma, no entramos a juzgar si buena o mala, de romper con lo ortodoxo del pasado. Ciudadanos, por ejemplo, se presenta como un nuevo partido y ha cambiado mucho desde que nació en Cataluña hasta llegar al Congreso de los Diputados. Albert Rivera ha pasado de llevar vaqueros al Parlament a usar traje y corbata en el Congreso.

Albert Rivera | Cómo viste nuestra parte política: Los errores más comunes

Como conclusión podemos decir que clase política ignora las tendencias y, además, casi todos comenten los mismos errores:

  • Los trajes siempre suelen estarles grandes. Esto es porque no escogen las tallas adecuadas.
  • Los pies de cuello de las americanas no encajan bien.
  • Las mangas suelen estar largas.
  • Los bajos de los pantalones son largos haciendo arrugas en el empeine y tocando el suelo por la parte trasera del bajo del pantalón.

Todos deberían tomar conciencia que tienen que guardar una imagen por respeto a quiénes le han votado, a quienes representan y dónde lo hacen: Instituciones públicas, Ayuntamientos, Diputaciones, Congreso o Senado.

Pablo Casado | Cómo viste nuestra parte política: Los errores más comunes

Cuando vamos a un sitio que nos importa, como por ejemplo la boda de un ser querido, nos arreglamos. ¿Por qué entonces vamos a ir al parlamento como quien baja a comprar el pan?

Sin embargo, hay una imagen de la que sí podemos estar orgullosos. No es otra que la de nuestra monarquía. El Rey Felipe VI es elegante y discreto. El Rey lleva los trajes como nadie. En él coincide la elegancia con el buen vestir. La imagen del Rey Felipe VI es todo un lenguaje, y dar una buena impresión es fundamental.

Rey Felipe VI  | Cómo viste nuestra parte política: Los errores más comunes

En el post del próximo día haremos un listado de los representantes políticos mejor vestidos.

CÓMO VESTIR EN UNA BODA: NORMAS PARA IR ELEGANTE

Durante los próximos meses se acumulan los eventos y celebraciones, principalmente las bodas y aunque cada vez más los hombres se preocupan de cómo ir vestido a un enlace todavía queda mucho por hacer. Desde la Escuela del Buen Vestir seguimos buscando la elegancia masculina y estos serían, a nuestro juicio, los requisitos mínimos para acudir bien vestido como invitado a una boda , ya sea de mañana o noche.

Traje
Como en toda celebración, los anfitriones marcan el ‘Dress Code y, salvo que te pidan que vayas vestido de una forma especial, por ejemplo chaqué o de estilo hippy, lo correcto es ir en traje. Tanto por respeto a los novios, como por ti mismo.

Un traje elegante, adaptado a tu cuerpo, y preferiblemente en un color oscuro: negro, azulón o marengo son una apuesta segura y acertada, sin riesgos.

Corbata o pajarita
A la hora de escoger corbata o pajarita, ten en cuenta el color de la camisa, nosotros recomendamos blanca o colores claros y si es estampada, así como el acabado del traje, si es liso, a rayas o con ojo de perdiz. Presta atención a no mezclar demasiados estampados, rayas y cuadros nunca fueron buenos amigos. Pon el toque a tu look con un pañuelo en la solapa.

Zapato de vestir
Si tienes el traje y los complementos presta atención al zapato. Un diseño elegante dará el toque de distinción a tu look para ser el invitado perfecto y rezumar clase de pies a cabeza.

Sigue este decálogo y triunfa:
1.- Siempre de traje y corbata, nunca chaqueta y pantalón.
2.- Nunca de negro, lo dejamos para funerales.
3.- Si el evento es de mediodía, traje azul o gris.
4.- Si es de noche, marengo o marino
5.- Las camisas siempre de color claro, sin bolsillo y de puño francés, es decir, de gemelos.
6.- A ser posible tejido liso y de lana, nunca de lino o algodón.
7.- Nunca colores claros, sería una falta de respeto a la novia.
8.- Discreción en tus joyas. Sólo un discreto reloj.
9.- El pañuelo en el bolsillo exterior de la americana nunca debe faltar. A ser posible de color blanco, como la camisa, o combinado con la corbata.
10.- El cinturón y el zapato deben combinar.

EL ARTE DE COMBINAR colores y estampados

Los colores de la ropa ejercen un profundo efecto sobre el rostro. Si la combinación de tonos tiene complicación, la de estampados es para nota.

El hombre suele tener muchas dudas a la hora de combinar las prendas que utiliza a la hora de crear sus looks  y la cosa se agrava cuando tiene que combinar colores y motivos. Sigue estos trucos sencillos que te ayudarán:

  • En la Escuela del buen vestir nos gusta buscar el contraste a la hora de combinar colores y de oponer tamaños. Es decir, se pueden conjuntar dos rayas si una de ellas es grande y la otra pequeña.
  • A igualdad de tamaños los estampados deberían ser diferentes.
  • Si no eres un experto en moda no arriesgues mucho y simplifica bastante tus combinaciones.

Lo más habitual es la combinación de camisas lisas con cualquier tipo de corbata lisa o con pequeños estampados, pero esto es muy sencillo y aburrido. Lánzate a ir mezclando colores y estampados, poco a poco encontrarás tu estilo.