Parece sencillo, pero la tarea se torna complicada cuando queremos que esa camisa quede, ni más ni menos, que perfecta. No pierdas de vista estos útiles consejos.
Los cuatro puntos básicos de una camisa son cuello, hombros, cuerpo y mangas. Fíjate bien en cada uno de ellos antes de decantarte por una u otra.
Cuello: Encontrarás un sinfín de modelos: francés, italiano, botón punta cuello… Escoge el que más te guste o con el que te sientas más favorecido. Una vez probada la camisa, introduce un dedo entre la prenda y el cuello. De esta forma, te aseguras de que esa talla es la adecuada.

Hombros: Es muy importante que la costura caiga en el lugar preciso, para que no te vaya pequeña. La medida justa es un centímetro hacia arriba. Nunca hacia abajo -es decir, hacia fuera- porque entonces se ve muy grande.
Cuerpo: Deberán sobrarte dos centímetros por los lados. Opta por el modelo Slim Fit. Si hablamos de largo, lo recomendable es que se introduzca 15 centímetros por debajo del pantalón. Si al levantar los brazos la camisa sigue dentro del pantalón, esta es tu talla.
Mangas: El puño debe quedar a 3 ó 4 centímetros por encima del pulgar. Si puedes sacar tu mano con el puño cerrado es que te queda grande.
