LA FORMA DE LO NUEVO: LA VESPITA

La moda italiana vivió sus mejores momentos en los años cincuenta y sesenta del siglo XX. Estas dos décadas prodigiosas tuvieron un precedente en la posguerra: el “caso Vespa”. En el año 1946 se presentó la solicitud de patente del scooter más famoso del mundo. Un motor scooter es un vehículo de dos ruedas motorizado ideal para correr a toda prisa.

El scooter italiano de la posguerra, que fue capaz de conquistar con éxito los mercados más diversos, transforma el concepto que había visto la luz a principios del siglo XX. Hay que esperar hasta la década de 1920 para descubrir la británica Skootamota, o la silueta tosca pero sorprendentemente innovadora de la Unibus, verdadero coche de dos ruedas capaz de alcanzar las 25 millas por hora.

Al otro lado del Atlántico es el momento nace la Cushman Motor de Lincoln. Nacida en los albores del siglo XX como fabricante de motores de explosión la empresa Everett Cushman produce una serie de scooters de chapa forjada con el fin de incrementar las ventas de sus robustos motores de dos tiempos. Corre el año 1938 y, ese vehículo rudimentario deriva la afortunada serie de mil reencarnaciones que, en la década de 1950 compartiría con La Vespa en el mercado norteamericano.

Los scooters se mantienen fieles a su línea tradicional aunque algunos modelos se modernizan con la transmisión que sustituye al cambio de dos marchas. Es la primera vez que scooter significa eficacia y medio de transporte para la ciudad y trayectos cortos fuera de ella. Sin embargo,  este tipo de vehículo no acaba de despegar en Estados Unidos, quizá por la enorme oferta del mercado automovilístico y la comodidad de los modelos más económicos de cuatro ruedas.

Esta misma tradicionalidad se trasmite en nuestros modelos de camisa La Vespita aunando modernidad e innovación. Todas las prendas están confeccionadas en 100 % algodón con diseños vanguardistas y cómodos como en su momento fue la scooter. ¿Te animas a tener las tuyas? Combínalas y obtén los looks más desenfadados para esta primavera.

VESTIR formal o informal Vs Vestir muy mal

Vestir informal no quiere decir vestir mal. Podemos vestir sport o casual e ir tremendamente elegante o apostar por un traje y que el look sea un desastre. La máxima está en seguir unas pautas básicas a la hora de vestir que te permitirán ir siempre bien independientemente de si apuestas por un look formal o informal.

En numerosas ocasiones atendemos a clientes en nuestras tiendas que ponen mucho empeño en vestir bien e ir elegante cuando están en la sección de sastrería pero no ocurre lo mismo cuando se encuentran en la sección Sportwear.

Si usamos traje y nos quitamos la corbata no es vestir informal, sino vestir muy mal. El traje siempre debe usarse con corbata. Si quieres prescindir de ella la solución es fácil: no uses traje. Del mismo modo que en el uso de chaquetas, si esta lleva coderas será considerada informal y no deberás usar corbata. Si esta es, por ejemplo una blazer y no rompes con la dinámica del color en su uso, puedes usarla.

En cuanto a los zapatos si vistes de forma informal o casual, debes usar monkstrap o derbys, si por el contrario usas trajes debes elegir un modelo de cordones.

Para ambos casos, hay un complemento del que no debes prescindir. No es otro que el pañuelo de bolsillo que debes portar en la parte exterior izquierdo de la chaqueta. Es un elemento versátil en ambas maneras de vestir que harán aun más elegante tu outfit y tiene cabida tanto en un look sport, como en un look de traje.