LA VIDA DEL BLOGGER

Los bloggers somos prescriptores de moda. En algún caso, como el mío, tenemos nuestra propia marca y cadena de tiendas offline y online. El fin siempre es el mismo: hablar de moda en internet y subir a nuestro blog las fotos de nuestras creaciones y puntos de vista hablando sobre qué es para nosotros la moda, las tendencias o marcas y además mantener activas nuestras redes sociales, sobre todo Facebook e Instagram.

Los llamados influencers son una parte más de la industria de la moda. El mundo blogger ha cambiado mucho últimamente. Las firmas de moda empezaron a trabajar con ellos y hoy somos una pieza clave en las estrategias de marketing. Somos muy rentables si encajamos con el target de la marca, reforzamos la reputación online y llegamos a un público a los que antes no teníamos acceso.

El trabajo de blogger no es sencillo puesto que exige una renovación e innovación continua. El mundo de la moda es muy cambiante y es necesario adaptarse continuamente. Las redes sociales son herramientas vitales hoy en día, y conocer su uso se hace vital.

Para llegar a tener influencia se requiere un esfuerzo diario sin tener en cuenta si es laboral o fin de semana. Nos debemos a las marcas y los clientes,y estos están conectados las 24 horas del día los siete días de la semana. Por eso este trabajo no es tan fácil como muchos creen. Somos autónomos y no podemos casi ni ponernos enfermos. Es la crudeza del trabajo por cuenta propia.

Guerra de precios: Mal acostumbrando al cliente

A pesar de la recuperación económica del año pasado -más en marcos macroeconómicos que microeconómicos- y que no se estamos viendo reflejado en este 2016, seguimos viendo y manteniendo un alto nivel de venta en productos rebajados, ofertasy promociones. Las agresivas campañas de descuentos y promociones que mantienen una gran mayoría de empresas de moda no favorecen ni ayudan, claramente nos está perjudicando y nos arrepentiremos a largo plazo.

Paco Cecilio: Guerra de precios

En plena crisis se inició una guerra de precios que se ha perpetuado hasta nuestros días, mal acostumbrando al cliente y haciendo que la calidad pase a un segundo plano. Nadie da duros a dos pesetas y aunque es un refrán algo antiguo hoy nos viene como anillo al dedo.

He leído en muchas ocasiones que estas promociones y descuentos son necesarios para aumentar las ventas, pero ¿Quién habla del margen?, ¿Se pueden mantener las empresas vendiendo cada día más barato, recortando márgenes de beneficio y aumentado cada año el precio de las materias primas?

Paco Cecilio: Guerra de precios

Si no ponemos coto a los periodos de rebajas, y acostumbramos a los clientes que todo producto fabricado tiene un coste y un valor añadido, nos habremos cargado el comercio, las marcas y la industria española. Y luego vendrán las lamentaciones. ¡Advertidos estáis!

NO TODOS SOMOS IGUALES

La semana pasada, concentrado principalmente durante el fin de semana, tuvo lugar la ya conocida y consolidada campaña del Black Friday.

Hemos hablado mucho sobre esta acción, su origen e implantación, por lo tanto, no hay mucho más que contar sobre esta costumbre americana que ya hemos adoptado como nuestra. De lo que si vamos a hablar y denunciar son las malas prácticas realizadas por grandes marcas y grupos de distribución que, además de hacer un daño irreparable, cuestión que a nosotros ni nos va ni nos viene, hacen mucho daño colateralmente a quienes llevamos la bandera la honradez y la transparencia en todas y cada una de nuestras acciones comerciales.

El prestigio, credibilidad y notoriedad no se compra en ningún gran almacén y se gana día a día, sin importar el tamaño de tu marca. Las firmas dedicamos muchísimos recursos a ganar la confianza de los consumidores y luchamos, en muchos de los casos, en desigualdad de condiciones frente a los grandes tiburones, pero siempre lo hacemos desde la profesionalidad y el respeto a nuestros clientes.

Prácticas comerciales vistas la semana pasada, donde los propios consumidores se han encargado a través de redes sociales de mostrar cómo varias cadenas remarcaban sus productos entre un 20 % y 40 % al alza para posteriormente sumarse al Black Friday, deberían ser castigados por sus clientes. Que por cierto, no son tontos.

Estas malas prácticas penalizan indirectamente a las marcas honradas y honestas… Nosotros, desde nuestro trato cercano y personalizado al cliente, hemos recibido comentarios que ponen en duda la política comercial de precios de las marcas. Desde Paco Cecilio aseguramos transparencias en los márgenes y siempre, acciones y promociones claras pensando en nuestros clientes. Ese es nuestro compromiso.